César Raúl González Bonilla
«La posverdad engaña, pero entretiene«
Ahora todos son muy trascendentes:
los vulgares,
los ramplones,
los jocosos vermiculares.
Recaderos del TikTok,
oráculos de las selfies,
sabios del hashtag y de los memes,
arqueros de dardos con veneno.
Comediantes de espejismos digitales,
evangelistas de lo trivial,
agricultores de ruido
y constructores de postverdades.
Imperan los expertos de utilería,
influencers en el vacío,
caudillos de la infodemia.
Hoy es sencillo propagar los rumores,
soplar las brasas para encender las redes,
fabricar las realidades
que consumen multitudes de ignorantes.
Mientras tanto, la necedad es buen negocio
para el pequeño charlatán
que monetiza en las redes.
¿Por qué caminar por el desgastado sendero
de la trivialidad y seguir al rey del hormiguero?
Un poema satírico que desnuda la trivialidad digital y la cultura de la posverdad. Entre bufones modernos, influencers del vacío y caudillos de la infodemia, se muestra cómo rumores y espejismos se vuelven negocio. La ironía cuestiona la necedad colectiva y al “rey del hormiguero” contemporáneo.