César Raúl González Bonilla
Los sueños del joven eran siempre húmedos porque venían de las zonas más pantanosas del cerebro, ahí donde proliferan los deseos y los mosquitos, viven las serpientes y se pudren las manzanas.
César Raúl González Bonilla
Los sueños del joven eran siempre húmedos porque venían de las zonas más pantanosas del cerebro, ahí donde proliferan los deseos y los mosquitos, viven las serpientes y se pudren las manzanas.