César Raúl González Bonilla
“En cada célula se esconde una sombra.”
Genes malignos y perversos,
malandrines que dictan mis conductas,
nublan el huerto en mi cerebro,
estos mis versos
y pronuncian aguijones infectos, que lastiman.
Son viles y siniestros malhechores
que cabalgan en todas mis neuronas,
liquidan la simpleza del rocío
y envenenan el aire que respiro.
Descarados duendes maliciosos,
diligentes proveedores de veneno
que adulteran mis afectos verdaderos.
Están conmigo,
somos la misma sal del pan que me alimenta,
construimos la soledad en compañía
y esperamos la muerte que libera.
Carga genética explora la lucha interior entre la biología y la conciencia. El hablante describe sus genes como seres perversos que gobiernan sus actos y corrompen sus emociones. Con tono lúcido y sombrío, acepta su condición y reconoce que la vida y la muerte son parte del mismo linaje inevitable.