El unicornio busca a su poeta

César Raúl González Bonilla

“Con respeto y gratitud a Silvio Rodríguez, por aquel unicornio azul que aún busca su poeta.”

Mi poeta azul ayer se me perdió,
cómo extraño su voz y amistad;
lo dejé de ver en su canción,
en la brisa donde solía soñar.

Mi poeta azul ayer se me perdió,
cabalgábamos versos
entre mito y realidad.

Mi poeta azul,
ya no tiene con quién galopar;
yo sé que se extravió,
y sólo tengo un poeta azul.

Si alguien ve
a mi poeta azul,
díganle que sigo aquí,
—en el mismo lugar—,
en el polvo estelar
del cuerno en espiral.

El poema da voz al unicornio azul —símbolo de la inspiración— que, tras perder a su poeta, recorre el silencio y la memoria buscándolo. Desde su soledad cósmica, recuerda los días en que juntos cabalgaban versos entre mito y realidad. Ahora, sin quien lo convoque a la vida del canto, el unicornio persiste en el…

Reclamo y cariño

César Raúl González Bonilla

Tú contigo y yo contigo.

No es que no me quieras, es que no te alcanza.

¿Qué no queda nada?

¡A mi no me vengas con cuentos

porque no te creo!

Que si no te alcanza,

que si se te acaba

que si ya no sientes:

es el recetario de tus negativas,

viento circular,

la llave que gira y que no abre nada.

Me consta que tienes,

te queda bastante,

tienes suficiente:

el cielo, el rio, la tarde,

un refugio que parece exilio.

Tu corazón late y no lo compartes.

Puras evasivas

excusas, pretextos

y noches taciturnas.

Me das las migajas,

insignificancias:

una duda silenciosa,

tu espalda

-rincón ausente con aroma de nosotros-.

Yo pregunto, tú callas.

Habitas en el lado blando:

recibir, reprender, culpar,

sin ceder, sin quedarte.

Pero tus ojos no mienten:

se asoma ternura, sin pedir permiso

todavía me miran

con el cariño vencido,

dicen que me quieres.

como en la primera tarde.

¿Por qué no compartes?

No seas egoísta,

no seas tan tacaña.

Tus ojos, esos dos traidores,

silenciosos, lejanos,

los mismos de siempre;

tan tuyos…tan tuyos…tan tuyos.

El poema de César Raúl González Bonilla explora la frustración de un amor no correspondido. A través de imágenes poderosas, el hablante expresa la incomunicación en la relación, donde el amor parece estar presente pero no compartido. Se destaca la lucha entre el deseo y la evasión emocional del otro.