César Raúl González Bonilla
El enemigo soy yo
Ya no me reconozco como propio.
No soy el que se mira a través de los espejos,
Mis genes iniciaron la revuelta,
me tomaron por asalto, usurparon mis tejidos.
El saqueo se escurre por los núcleos,
corrompe los collares de la vida.
Es un motín de muerte programada,
es un lobo negro que me muerde
desde dentro.
La mariposa de fuego surgió de la luz
ultravioleta,
se posó en mi rostro, me dejó su marca,
como los hierros marcan a las reses.
El incendio se extiende en la llanura
depositando retazos de mi cuerpo en las arterias,
pulmones de carbón y piernas de ceniza.
Veo el corazón cómo se ensancha
y dejan de filtrar los dos riñones.
Ya no hay tiempo de gozar lo rutinario,
se desmorona la estancia
y el futuro
es una invocación a lo apartado.
Monólogo del cuerpo que se vuelve su propio agresor. El poema explora el lupus como una metáfora del extrañamiento interior: el yo traicionado por su biología.