César Raúl González Bonilla
En tu mirada
es el tiempo de lluvias
y el gris del viento.
Llueve y llueve,
bajo cielos serenos,
brota la paz.
Lluvia de otoño,
el campo reverdece,
la ciudad llora.
Bebe la tarde
fatiga de ceniza,
agua de lluvia.
La lluvia que cae;
en cada gota de azul
dice tu nombre.
El viejo cae,
gota de agua que estalla
contra el suelo
El haiku refleja en la mirada ajena un paisaje interior marcado por la melancolía. El “tiempo de lluvias” alude a la renovación y la tristeza, mientras el viento gris transmite desolación. La unión de naturaleza y emoción convierte la escena en un espejo del sentir humano