Voz del zapallo y del maíz

César Raúl González Bonilla

«Todo germina cuando perdonas.»

Madre de la tierra y de las raíces,
vientre que se despierta con la lluvia.

Señora de los frutos y de los pájaros,
voz del viento en las montañas,
imperio y casa de los cóndores.

Tú que nos das el fuego,
el suelo fértil
y todo lo que miran nuestros ojos:
montaña, río, semilla y viento.

Te hablamos con las manos
manchadas de tu barro,
con la voz del zapallo y del maíz.

Escúchanos, Pacha;
comprendemos tu enojo:
jugamos a ser los señores del peñasco,
tajamos tus árboles antiguos,
te cubrimos de hollín y de ceniza,
y dejamos tu agua envenenada.

Tu furia retumba como tambor de trueno,
y tu llanto se desborda con los ríos.

Pero aquí estamos, mujer,
buscando todavía que nos envuelvas.
No nos cierres tus entrañas;
danos otra siembra,
y que coman granos las gallinas.

Mamita,
enséñanos a sembrar de nuevo:
que las semillas den frutos redondos,
tallos que se alcen con flores de alegría.

Que volvamos a compartir luces y sombras,
como hijos tuyos que se ayudan,
para que el hambre se retire.

Voz del zapallo y del maíz es una plegaria filial a la Pachamama. La voz poética agradece los dones de la Madre Tierra y confiesa el daño causado por la soberbia humana. Entre culpa y ternura, el poema pide perdón y una nueva oportunidad para sembrar y convivir en equilibrio. El tono ritual y afectivo…

Reencuentro con Nicolás

César Raúl González Bonilla

Al morir, nos sembramos en la tierra.

Nos reencontraremos, Nicolás,

donde el dios del fuego,

señor de las estaciones,

nos tiene reservada una parcela.

En aquel universo horizontal

sembraremos maíz, Nicolás,

desde el otro lado del aliento.

Ahí, donde veremos crecer las raíces

de los cuatro árboles que sostienen a la tierra.

Será la mejor vista para presenciar

como germina el frijol.

Espéranos Nicolás, sin mucha prisa,

podremos curiosear

lo que ahora sólo imaginamos.

De nuestro cabello surgirán las flores,

de nuestra piel nacerán las hormigas

y serán los ojos nuestros, manantiales.

Estaremos cobijados por barro,

quedará sólo el barro

y beberemos, Nicolás, desde la noche,

la sangre del maguey hasta el hartazgo

y cantarás

desde el silencio, un poema.

Reencuentro con Nicolás es un poema ritual y profundo en el que César Raúl González Bonilla transforma la despedida en un canto de continuidad y esperanza. A través de imágenes que evocan la cosmovisión mesoamericana —el maíz, el frijol, el barro, el maguey— la voz poética promete un reencuentro con Nicolás en el horizonte sagrado donde la vida y la muerte se entrelazan.En ese universo horizontal, los…