César Raúl González Bonilla
“Mi conciencia es como un fractal”
Geometría de infinitas redundancias,
repeticiones cíclicas que atrapan,
espiral monótono que aturde.
Entre más me alejo
me encuentro más profundo:
adentro es el vacío,
a la distancia, las sombras.
Estoy despierto
porque quiero seguir soñando,
respiro en círculos concéntricos,
inconsciente en la luz de la parábola.
Soy creyente:
temo al diablo que me acecha,
y me niego a creer
porque Dios necesita tiranía.
Desmantelo pieza a pieza,
el andamio de mis ilusiones.
Fragmentos de espejismos,
que conforman recursivas fantasías.
Místicos y sabios intransigentes
todo prometen porque nada tienen.
El clérigo vende la verdad cotidiana
de un edén inexistente
y el alquimista cuántico regatea la mentira
de un universo real, que nos desborda.
Tanto que quise ser,
lo que hoy tanto desdeño.
Tanto que quiero construir,
con tan poco tiempo venidero.
Lo único cierto es la agonía.
Un poema que explora la conciencia como geometría infinita: paradojas de adentro y afuera, vigilia y sueño, fe y negación. Con imágenes de fractales, sombras y espejismos, la voz lírica cuestiona certezas religiosas y científicas hasta desmantelar ilusiones, revelando una conclusión contundente: lo único cierto es la agonía.