Cesar Raúl González Bonilla
“Donde muere la luz, germina la obscuridad”
El pasillo se tragará tus pasos sin retorno,
con tu espalda convertida en despedida.
Te fundirás en las sombras de la calle
y el sonido de tus pasos será eco de reproches.
Analizaré -entonces- mis errores,
reconstruiré los fragmentos de mi núcleo,
viviré el duelo como oficio cotidiano
y el experimento transitorio de la vida.
¿Será hondo el abismo de la ausencia?
Si logro evaporar los residuos corrosivos
aunque queden huellas de fantasmas;
me embriagaré con breves horizontes
y encontraré mi nuevo amanecer en el ocaso.
El poema transita de la despedida dolorosa hacia una introspección que convierte el duelo en oficio cotidiano. Entre pasillos que devoran pasos, sombras y reproches, el yo lírico busca disolver la corrosión de la ausencia. Finalmente, halla una paradoja vital: un nuevo amanecer en medio del ocaso.