Trémulo murmullo

César Raúl González Bonilla

“El deseo es tocarte sin tocarte.”

no quiero verte,

ni pensarte,

ni escuchar el temblor de tu voz,

o nuestros labios se reúnan.

quiero que mis manos sean curiosas,

que mi tacto vague

por tu piel de satín tibio;

rozarte apenas

-apenas levemente-

con la punta de los dedos.

deslizarme

ser temblor y escalofrío,

ser corriente,

fluido,

marea que llega y te abandona.

sin tocarte,

casi tocarte,

en la frontera tibia de tu cuerpo

hasta ocuparte toda.

vaivén que vacila,

sentir tu ondulación

a la distancia,

como se mecen las flamas.

girar contigo

en el espiral del vértigo

hasta que tu nombre se disuelva

y quede solo

un trémulo murmullo.

“Trémulo murmullo” es un poema de erotismo contenido donde el deseo se manifiesta como paradoja: anhelar el contacto sin alcanzarlo. El hablante oscila entre la negación y la entrega, entre el impulso y la distancia. A través de imágenes líquidas, térmicas y táctiles, el cuerpo se vuelve lenguaje y el roce, un modo de existencia.…

El aroma del sándalo

César Raúl González Bonilla

No hay amor, sólo el aroma de los cuerpos

Tu cuerpo tiene el aroma del Sándalo.

Como el incienso que se posa distraído

te deseo por fiebre, por callar el mundo.

Quiero habitarte sin amor y sin afecto,

sólo por el gozo que viene del instinto.

Nos desgarraremos en silencio con los cuerpos

como bestias que no temen la mordida.

 En la sinfonía rota de la carne

dialogaremos sin temor y sólo con jadeos.

-convulsión, temblor y escalofrío-.

 Viajaré a través del perfume de tus pechos,

 Llegaré a respirar tu aliento entrecortado;

 viento tibio que persigue la agonía.

Te invito que juguemos a imaginarlo todo,

sin calendarios, sin espejos, sin permiso;

que las fantasías se acuesten con nosotros

sin dejar huellas, por si decides quedarte.

Podemos fingir que nos amamos,

 si logramos que parezca solo un juego.

El poema de César Raúl González Bonilla explora una intensa conexión física y sensorial entre dos cuerpos, desprovista de amor o afecto. A través de imágenes evocadoras, se invita a experimentar la intimidad como un juego sin ataduras, donde lo sensual y lo instintivo prevalecen sobre cualquier sentimiento romántico tradicional.

Tatuaje

César Raúl González Bonilla

Quiero tatuar un beso al rojo blanco
en la planicie baja de tu espalda,
abandonar a su suerte la marca de mis labios
al cabalgar en tu grupa de Pegaso.

Viajar por los subterráneos misterios de tu cuerpo,
socavones y grietas de piel con sentimientos,
acariciar la coleta de tu crin tan exquisita
y alcanzar el sol para incendiarme.