César Raúl González Bonilla
“No hay quien tome las riendas del asfalto.”
En dónde está el jinete
que pueda llevar la rienda de este río
convertido en avenida,
o el bastón capaz de separar la luz en dos
para que crucemos todos,
el brazo que perfore pasadizos subterráneos
en el laberinto de concreto,
el Humvee capaz de atravesar las agonías,
una mano que nos tome a la orilla del desfiladero;
En dónde está el viejo sabio de los cuentos,
el diestro espadachín de las películas antiguas.
A quién habremos de empujar para que
el mundo se mueva -por lo menos- un milímetro.
La ciudad sin jinetes es una reflexión poética sobre la pérdida de liderazgo, propósito y sentido en la modernidad. A través de un lenguaje que mezcla lo mítico y lo urbano, el poema evoca la búsqueda inútil de figuras capaces de guiar a una humanidad extraviada entre avenidas, concreto y rutina. La voz lírica cuestiona…