César Raúl González Bonilla
“El tiempo también se oxida.”
Nacer, ascender, caer
y disolverse en la corriente:
la secuencia del polvo,
el círculo que se retuerce
como si el tiempo tuviera amnesia.
Ya no sé qué es lo que sigue
en esta feria de lo efímero.
Soy un tornillo carcomido,
una pieza de chatarra.
El vértigo gira sin mirarme,
con su ruido de máquinas y credos,
otros héroes desechables,
y victorias que envejecen en un día.
No hay un dios con voz y voto,
sólo el pulso cansado de la especie
repitiendo su error con entusiasmo.
Y yo, testigo desconcertado,
miro como el círculo se cierra
con quietud, al dejar el engranaje.
El poema reflexiona sobre la condición humana como parte de un ciclo que se repite y se desgasta. A través de imágenes del polvo, la máquina y el vértigo, la voz poética observa con lucidez el paso del tiempo, la inutilidad de los héroes y la fatiga de la especie. El sujeto se aparta del…