Pregunta uno

César Raúl González Bonilla

«La prisa del cuerpo o la paciencia del alma»

Me pregunto si es preciso once minutos,

dos horas, o la vida entera en un jadeo,

si hay que hacerlo lentamente

o acabarse el cuerpo con premura,

si el amor se mide en unidades de libido

o en pequeñas gotas de ternura.

¿Es preferible el éxtasis efímero,

o es mejor la simpatía ?

¿La suavidad de una mirada y el aprecio,

condensar una pareja con esmero,

o dejar que nos lleve la lujuria,

antes de llegar la indiferencia ?

César Raúl González Bonilla reflexiona sobre la naturaleza del amor, cuestionando si se mide en deseo físico o en momentos de ternura. Plantea la dicotomía entre el placer efímero y la conexión emocional duradera, explorando si es preferible la pasión intensa o la intimidad sincera en las relaciones.

Tiempo de Invierno

César Raúl González Bonilla

Viene el invierno,
En tus ojos puedo ver
Indiferencia
 

El haiku presenta al invierno como metáfora de la frialdad emocional. A través de la mirada del otro, el yo lírico descubre indiferencia: una estación interna que refleja distancia afectiva y desapego. La sencillez de la imagen transmite el peso silencioso de la incomunicación.

Duelo

César Raúl González Bonilla

Cuando todo se ha perdido, nada se pierde.

Que se nuble mi cielo, que llovizne un poco

y que el sol se infiltre amordazado.

Sean las fisuras que el recuerdo deje

las formalidades que suelen llevar vestido negro.

Quien haya de estar triste, que se halle entristecido

y si alguien quiere celebrar, pues que celebre.

Son los protocolos que aplazan el olvido:

hoguera o tierra, aquí o en el viento.

Que cada quien viva su duelo y que invente su descanso.

Hay  que marcharse cuando todo finaliza

y el corazón decide no tener más movimiento.

Cuando todo se ha perdido, nada se pierde.

Me da igual  y no me importa.

El poema explora la aceptación serena y casi indiferente de la muerte y el desprendimiento. Con un tono sobrio y despojado de sentimentalismos, el hablante se desentiende de los rituales y las emociones ajenas, invitando a cada quien a vivir el duelo como mejor pueda o quiera. Se reconoce la inevitabilidad del final, cuando el…