César Raúl Gonzpalez Bonilla
El futuro es de cristal
Puedo vivir
con poca sangre en las arterias;
entre latidos discordantes
y el torrente de sombras que me inunda.
Me sostengo
con lo poco que me queda,
si el ahora se coagula en un instante,
es el aire insuficiente en mis pulmones
y el mañana se disuelve como bruma.
Me abrazo a lo frágil de mi víscera
con el pecho hundido y quebradizo,
cuando se desbaratan mis costillas,
si mi cuerpo es un mausoleo de cicatrices.
Aún con un músculo herido
que palpita a contraluz,
cuando mi realidad se astilla como un vidrio,
puedo asirme al hilo de lo frágil
y demorar la emboscada concluyente.
Existo si me pierdo en otro cuerpo,
en las brasas antiguas
que arden sólo en la memoria;
cuando el eco de mi reloj vibra en la penumbra,
pero si me falta lo esencial,
¿cómo vivir sin corazón?
Un poema que explora la fragilidad del cuerpo y la persistencia de la vida pese a la ausencia del corazón. Entre sombras, cicatrices y la amenaza del tiempo que se quiebra, la voz poética se aferra a lo frágil, resistiendo el destino y dejando abierta la pregunta esencial: ¿cómo vivir sin corazón?