César Raúl González Bonilla
“El deseo repite su liturgia.”
Se repite el viernes santo
en las mismas tardes santas
vestidas de morado:
al golpe de luz, las llagas de siempre;
cuando pesa el aire, se tropieza del alma.
El roce del mundo -de color morado-
vuelve con sus golpes diminutos,
y casi imperceptibles, sus magulladuras.
Son tardes de senos redondos y deshabitados,
pezones violáceos y muslos azules:
un recuerdo que tropieza,
en la carne que palpita,
destello que duele,
entrañas purpúreas.
Son las mismas tardes bienaventuradas
-de arrepentimiento-
vestidas de violeta,
restos de mi aliento,
el cuerpo egoísta,
liturgia que asfixia.
El hambre, el deseo,
en las mismas tardes santas.
Cuerpo en penitencia es una reflexión sobre la repetición del dolor y el deseo como un rito cotidiano. El hablante observa su cuerpo —y su historia— como un templo donde la culpa y el anhelo celebran una liturgia común. Los colores morados y violetas evocan tanto la herida física como la espiritual. En la tensión…